Teun Hocks (Holanda, 1947) un autorretratista único, un tanto tragicómico, este fotógrafo se autorretrata en la actitudes más insólitas, montajes inverosímiles a los que él les da un tono tan real que sus atmósferas distorsionadas dejan de serlo para convertirse en ambientes del día a día, eso sí, una cotidianeidad muy surrealista.
El autor manipula el entorno hasta que consigue adaptar el lugar a lo que quiere contar, fotografia, pinta, manipula, todo sirve paa que Teun Hocks realice una narrativa aparentemente costumbrista, aún cuando sus montajes nos conducen por mundos completamente surrealistas.
Un inventor de escenas en las que tienen cabida por igual lo ordinario, lo heroico, el fracaso, el éxito, todo para plasmar sus relatos.





















