Marcel Dzama, Dibujando una revolución

La Casa Encendida acoge la exposición de uno de los artistas más reconocidos del panorama actual, Marcel Dzama (Winnipeg, Canadá, 1974). Los últimos cinco años de la carrera de este prolífico artista quedan sintetizados en Dibujando una revolución, que ocupa las salas principales del centro.

La obra de Dzama destaca en un primer vistazo porque resulta familiar. Un lenguaje visual en el que se reconocen múltiples influencias y en el que a la vez se genera un sentimiento extraño por esa mezcla entre elementos festivos y macabros presentes en sus trabajos. Los Caprichos de Goya, sus Desastres, el movimiento dada, el Bosco, Picabia o el propio Duchamp son algunas de las influencias asociadas al artista canadiense.

Dzama juega a crear un universo inventado a base de técnicas tradicionales y asociado a un componente de realidad social y política.

Dibujante en primera instancia y abierto posteriormente a otras disciplinas como el cine y la escultura. Son precisamente las diferentes arenas en las que se ha movido el artista lo que divide su trabajo entre las tres salas que ocupa esta muestra.

Sala A: los dibujos, el punto de partida

En esta sala nos encontramos con la esencia de Dzama, sus dibujos. así, vemos desde las primeras creaciones hasta sus obras más recientes que apelan a esa idea de revolución o un mural realizado específicamente para esta exposición. Se caracteriza en todos ellos por una gama de colores limitada, que se reduce a tonos ocres, rojizos, verdes y azules.

© Marcel Dzama | La Casa Encendida | Arte a un Click

Ejecutados en su mayoría en tinta china y acuarela, Dzama plasma ese universo de fábulas donde animales imaginarios, algunos medio humanos, se mezclan con bailarinas, payasos, terroristas y músicos. Las armas de fuego, la violencia, lo erótico y lo sexual, están presentes en un escenario a veces grotesco, de toque circense y carnavalesco que sugiere, en algunas ocasiones, un mundo decrépito, en crisis. Y es que Dzama recupera esa idea del carnaval como escenario de subversión, de alteración del orden establecido, que tan cultivada fue en la era de las vanguardias.

“El mundo está en alerta: el clima, guerras nucleares, el terrorismo, el nacionalismo… Y, claro, Trump. Todo está cambiando tan rápido, y no para mejor, que ni siquiera tenemos tiempo para reaccionar a lo que está sucediendo en este momento, porque ya estamos preocupados por el siguiente. Con mis obras es lo que trato de hacer, pegarme al instante. Leer sin distancias. Volcar inquietudes. No me acerco a la política como meta. Mi posición no es tan pura, sino que llego a la política a través de muchas otras cosas indisociables en la vida de la gente, otras políticas. Todo el mundo tiene su historia. Yo la escribo, la cuestiono, la celebro” (Marcel Dzama, “Mis dibujos son una especie de rebelión”, Babelia [El País], 26 de septiembre 2017)

© Marcel Dzama | La Casa Encendida | Arte a un Click

Personajes como Donald Trump o la referencia a la KGB que comparte escena con otras al Klu Klux Klan y al FBI se infiltran dentro de ese imaginario fantástico como manifestaciones explícitas a una realidad política y social que se ve completada con pequeños textos incluidos en sus dibujos, donde el autor cierra la interpretación de los mismos.

Otro de los aspectos destacados es la abundancia de figuras de femeninas como protagonistas de sus obras. Dzama se define como claro defensor del feminismo y alienta a través de algunas composiciones a una revolución feminista como promotora de un verdadero cambio.

Ese lado de crítica social y política le viene a través de sus colaboraciones con quien admite es uno de sus artistas más admirados, el también ilustrador Raymond Pettibon, con quien en 2016 realizó una exposición conjunta bajo el nombre Let Us Compare Mithologies.

© Marcel Dzama | La Casa Encendida | Arte a un Click

Sala B: un mundo imaginario en tres dimensiones

Esta sala se dedica principalmente a los dioramas y las esculturas. Aquí, Dzama se abre a nuevas disciplinas llevando esos mundos de narraciones fantásticas a las tres dimensiones.

Destaca la obra Merry go round #2 (2011) compuesta por esculturas de formas geométricas realizadas en aluminio, que se han asociado con el Ballet Triádico de Oskar Schlemmer realizado en 1922 y que traen a la memoria las marionetas geométricas de Sophie Tauber-Arp.  Esta sala se completa con la instalación Death Disco Dance, en la que un ballet da vida a algunos de los personajes de sus ilustraciones con una coreografía que se representa simultáneamente en varios monitores apilados.  No faltan tampoco los dibujos con bocetos de diseños de vestuario para el ballet de Nueva York y la obra que recubre las paredes, The cast and crew of revolutions, de 2017, con personajes de sus filmes y dibujos.

© Marcel Dzama | La Casa Encendida | Arte a un Click © Marcel Dzama | La Casa Encendida | Arte a un Click

Sala C: los personajes cobran vida

La sala C se dedica la película Une danse des bouffons, realizada en 2013 y estrenada en el Festival Internacional de cine de Toronto. Dzama toma como punto de partida e inspiración la última obra realizada por Marcel Duchamp, Étant donnés . La protagonista encarna a la artista Maria Martins, amante del artista francés e interpretada por la ex cantante de Sonic Youth, Kim Gordon. Además, el tablero de ajedrez sobre el que danzan los personajes o incluso la rueda que gira detrás del juez del concurso y que podría recordar a los rotoreliefs son referencias claras al artista.

Esta obra de nuevo supone una representación de ese mundo creado por Dzama en el que la violencia, lo erótico, la ironía y la diversión se entremezclan bajo disfraces, mascaradas y cabezas escultóricas para dar lugar a un mundo de sueño y pesadilla, que domina la producción de este artista genial.

© Marcel Dzama | La Casa Encendida | Arte a un Click

Dibujando una revolución
Artista: Marcel Dzama | Web
Lugar: La Casa Encendida | Madrid
Fechas: Del 28 de septiembre al 07 de enero de 2018
@LaCasaEncendida

Dejar una respuesta

*